Colibríes que vuelan eternamente

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Cuando se habla de Tomás Fernández se piensa en el cocinero ganador del Tenedor de Oro 2009 de la Academia Venezolana de Gastronomía. Fueron 26 años de entrega en los fogones. Hoy es nuevamente es noticia gracias por otra de sus pasiones, la fotografía,

“La cámara es el arma perfecta para detener el tiempo y permite hacer una cacería que no es tal, cazar por cazar, por matar, sino todo lo contrario, dar vida a imágenes que muy pocas veces logramos ver”, asegura Tomás Fernández Villegas, creador de la exposición Colibríes, Tucusitos y Picaflores abierta al público en el Espacio para el Arte “Graciela Mathison”, torre de hospitalización, Centro Médico Docente La Trinidad. Actividades como ésta contribuyen al desarrollo de los programas sociales y de medicina comunitaria de la citada institución.

Blanca García Bocaranda narra que el hogar de Tomás es lugar de encuentro de 17 especies de colibríes de las 34 que vuelan por Caracas. Les ha proporcionado el hábitat idóneo con 22 bebederos, frutas, árboles y vegetación variada que atrae a estos polinizadores por excelencia. “Esa figura que apenas pesa entre 2 y 5 gramos es mi obsesión. Es grato capturar con el lente a esos 200 a 300 colibríes que me visitan a diario”, asegura Fernández.

Son 20 fotografías impresas en telas que dan la sensación de ser pinturas de trazos impecables, jugando a convertirlas en arte. Muestran la libertad de volar que gracias al lente de Tomás se vuelve eterna.