Reguetón y guerra de los sexos

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publicado el 5/08/13 por Laura Rodriguez en Editoriales Etiquetas:, , ,

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Todos tienen derecho. Todos tenemos derecho, claro que sí. Ante la Constitución todos somos iguales. Si vienen unas elecciones para una Alcaldía, ¿por qué los vecinos de ese municipio, cualquier vecino no se va a postular? Todos tienen derecho a trabajar por una mejor colectividad, por una mejor ciudad. El detalle está en las razones por las cuales usted se postula, o lo postulan, para una alcaldía. Esto hay que tomárselo en serio, una mejor ciudad parte de tener cada vez mejores municipios y mejores municipios se logran teniendo mejores comunidades, mejor gobernadas y administradas. Y para ello se requiere gente que se haya preparado para analizar y discutir los problemas de la ciudad, de la convivencia ciudadana. Entonces, usted aspira porque tiene una serie de planes: yo voy a llevar adelante tal plan para resolver el problema de los servicios, tal plan para resolver el problema de las áreas verdes, tal plan para resolver el problema de la inseguridad. Esto, si se toma usted en serio la función pública. Pero si para usted la función pública no es más que una manera de usufructuar el poder, de abrirle la compuerta a cualquier cantidad de  tracalerías, triquiñuelas y desmanes de corrupción, entonces lo de menos son sus planes.

Yo no dudo que el joven Winston Vallenilla, conocido por su estilo de animar en la televisión, que al parecer le ha dado mucho éxito, cada vez más gritón y estridente, no tenga derecho a aspirar a la alcaldía de Baruta. Pero, ¿qué plan tiene Wiston para la Alcaldía de Baruta? ¿Qué plan tiene Wiston en su vida pública y profesional más allá de la guerra de los sexos? Está, por otra parte, el caso del Potro Álvarez, otrora pelotero, otrora reguetonero. ¿Cuál es el plan del Potro Álvarez para el municipio Sucre? Un municipio tan complicado, con tantas dificultades.

Pero el problema ni siquiera está en ellos, porque ellos son, en definitiva, solo farándula, circo, entretenimiento banal. El problema está en que cuando el señor Maduro les postula, se está burlando de los vecinos, se está burlando de lo que es la función pública, se está burlando de lo que es el trabajo para una comunidad en serio. El señor Maduro menosprecia olímpicamente al ciudadano, menosprecia el trabajo de una alcaldía. Y el espíritu es tal en lo de la farándula, que para Maracaibo ha propuesto al joven Pérez Pirela, quien ha logrado hacer también de la política un hecho frívolo y farandulero, según se ve en su programa de televisión.

Entonces uno termina entendiendo que para la gestión gubernamental actual del señor Maduro, nada importa usted como ciudadano, solo importa el circo, la farándula, y que ésta con su oropel, sus lentejuelas y su guerra de los sexos sirva para tapar trácalas y más trácalas.