Caramelos de Cianuro cerró un ciclo con lo mejor de sí

El grupo hizo un repaso por sus 20 años de carrera (Adolfo Acosta)

El grupo hizo un repaso por sus 20 años de carrera (Adolfo Acosta)

“Llevamos 20 años tocando. Muchos conciertos, muchos discos y muchas canciones para cantar”, dijo el cantante Asier Cazalis durante el concierto que ofreció Caramelos de Cianuro el viernes, en el Anfiteatro del Hatillo. Pero ante siete producciones discográficas y más de 50 composiciones para elegir, los integrantes de la banda fueron por lo seguro: sólo sus temas más sonados integraron el repertorio del espectáculo.

Canciones del trabajo discográfico Frisbee (2002) fueron las seleccionadas para abrir el concierto. Con Sanitarios y Las notas el público enloqueció; tanto hombres como mujeres no sólo coreaban los temas, sino gritaban cada una de sus estrofas. Y algunas de las más entusiastas asistentes, hasta le lanzaron brasieres a Cazalis durante la interpretación de Dos caras, dos corazones.

Dentro del público -que pagó entre Bs. 1.300 y 1.600 para ser una de las 600 personas que disfrutaron del show-, había de todo. Féminas entaconadas con escotes pronunciados. Chicos enchaquetados y con cabellos perfectamente peinados con gel. También hubo lugar para los más sencillos y para los padres que querían compartir junto con sus hijos un noche de rock.

El show, que se repitió el pasado sábado, significó para la banda que completan Miguel “El enano” González (guitarra), Pavel Tello (bajo) y Darío Adames (batería), “el cierre del ciclo de un disco (Caramelos de cianuro) que nos costó muchísimo grabar por la cantidad de problemas internos que tuvimos”, tal como lo confesó Asier Cazalis en una entrevista con El Universal publicada el 16 de junio.

Como en toda buena despedida, las sorpresas y los experimentos no faltaron en el jolgorio: Francisco Monasterios, por ejemplo, fue la segunda guitarra del grupo, mientras que Félix Carmona intervino en los teclados, y Jorge Glem fue el invitado para las transformaciones musicales. El cuatrista que forma parte del ensamble C4Trío, fue invitado para acompañar a la banda en la interpretación de El mar. Y de nuevo, Glem volvió a demostrar su destreza en las cuatro cuerdas. También lo hizo con La casa, el éxito más reciente de la agrupación caraqueña.

Cazalis, además, aprovechó para alternar su papel de vocalista con el de guitarrista, quizás para recordar sus inicios, cuando también se dedicaba a tocar el bajo. Esto quedó demostrado en el tema La terraza, concluido por el músico con un solo de guitarra eléctrica en medio del escenario y la única iluminación de un reflector dirigido hacia su humanidad.

Una seis cuerdas acústica también acompañó al líder de Caramelos de Cianuro durante la interpretación de Flor de fuego.

Minutos antes de cantar Las estrellas, Asier Cazalis pidió a todos los presentes que buscaran debajo de sus asientos un brazalete luminoso. Ello con la intención de que el publicó “dibujara una estrella” mientras sonaban los acordes del exitoso temas que forma parte del disco Miss Mujerzuela, presentado en el año 2000.

En el recorrido musical, la banda no tocó únicamente composiciones de sus últimas cuatro producciones. “¡Vamos a cantar una de nuestras primeras canciones, una que no tocamos normalmente!”, exclamó Asier, y apenas comenzó a escucharse la melodía, el público no tardó en corear la primera estrofa de la canción Despecho.

Para cerrar el concierto, los fanáticos, que siempre se mantuvieron de pie, demostraron que se sabían de principio a fin canciones como Verónica y Lobby, las últimas de una selección de composiciones que incluyó dos popurrí con temas como Lava, El flaco, Estrógeno, Infierno VIP, Serpiente y Veterana. Caramelos de Cianuro demostró que su esencia se mantiene intacta, a pesar de los experimentos y vaivenes.

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