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Somos privilegiados por tener tanta variedad de productos de diferentes lugares

VANESSA BARRADAS |  EL UNIVERSAL
sábado 15 de junio de 2013  12:00 AM

Mercado de vinos
En Venezuela son cada vez más los vinos que se encuentran en los anaqueles. Somos un país privilegiado por tener tanta variedad de productos de diferentes lugares, algo que al cliente que va de compras, a veces puede confundir.

Los chilenos siguen en el tope como los más consumidos y aunque esto es positivo, a veces parece que no existieran diferencias entre unos y otros. Hoy les recomendaré un par que se sale del montón.

La bodega chilena Santa Carolina es reconocida no solo en su país, sino en Venezuela entre los más vendidos. Con una gran lista de líneas en su haber, estos vinos han logrado un puesto privilegiado que hace que se consigan en casi cualquier parte del territorio nacional. De la línea reserva, su sauvignon blanc es un vino exquisito que viene de una región famosa por sus blancos como lo es el Valle de Leyda. De brillo impecable y reflejos verdosos, regala notas afrutadas que recuerdan a la lima y se hace presente en sus notas cítricas, en boca posee una sutil densidad que lo hace único en su estilo.

El Merlot reserva de Santa Carolina también se sale de lo común. Es uno de esos vinos que seducen y hace recordar porque esa uva es una de las mas cosechadas en Chile, de aroma afrutado que te hace pensar en moras y cerezas recién cosechadas, completa su elegancia con unos taninos sedosos y muy fáciles de asimilar.

Por otro lado, los caldos argentinos le siguen los pasos a los imbatibles chilenos. Cada vez es más común encontrar en una carta de vinos la misma cantidad de propuestas de parte y parte.

Argentina experimenta constantemente con uvas nuevas ya que su meta es solo exportar identidad, para que cuando un consumidor deguste uno de sus productos, recuerde a este país de inmediato.

Recientemente llegaron a Venezuela los vinos de Bodegas O Fournier, expertos en productos de tempranillo. Aunque esta variedad es de origen español, en Argentina consiguió una nueva casa que saca lo mejor de esta uva.

De la línea Urban del Valle de Uco, el tempranillo posee la identidad del viejo mundo en un vino joven, con destellos rubí y notas ahumadas, también se perciben especias dulces como la canela y en boca resaltan taninos suaves que encantan el paladar.

El blanco de uva Torrontés -de los pocos que hay en el país- es sencillamente sublime. Con reflejos verdosos y notas a pera, cítrico, sumamente fresco y persistente. Es una delicia que hay que disfrutar. Los prueban y me cuentan. ¡Salud! @Vanesommelier