OMAR LARES

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¡EL DEDO EN LA LLAGA! Conozco al denunciante solo televisivamente y es el factor que me hace inclinarme ante las gravísimas y audaces revelaciones políticas que visiblemente dañan al régimen que, por tres lustros, han constituido la más fluida perversidad que ignoraron las generaciones de la dictatorial era del General Pérez Jiménez. Ni en aquella aberrante etapa de monstruosidades nadie se atrevió a un paso de tan flagrante riesgo aun con el aval del satánico régimen. Agresividad extralimitada esa denuncia que aparte de la apasionante jerga común los más intrínsecos quehaceres que prevalecen en un país en vilo. Viniendo de un personaje proclive al Gobierno y favorecido abiertamente cuanto por el mismo, por el propio frenesí presidencialmente tropical no puede pasarse a la ligera esa insólita tozudez practicada mundanalmente sin sanción. Sin solidarizarme con el desafiante hecho que ha sacudido los cimientos de la doctrina chavista misma, señalo que, constitucionalmente, el pérfido suceso en sí es incuestionable porque la democracia lo contempla en su Carta Magna. Dicho ello comulgo con el sentir de unanimidad que abarca a la humanidad nacional por las armas que ha aportado la más imprevista escena en el más asqueroso escenario que el sistema haya montado en su medio siglo de existencia. Ello fuerza a imponer la más severa investigación que deba conocerse y para la cual no existe factor que la trague, aun procediendo de Miraflores y la revoltosa y repudiada Asamblea Nacional. Y es que el asunto es de una dimensión por nadie concebida que representa negativamente la sobrevivencia del óptimo vivir nacional. Que no se quede en el vacío lo que el dedo en la llaga está forzando a Venezuela porque ante el mundo oposición y chavismo están obligados a una coalición que no transige ignorarla ante una imprevisible y devastadora rebelión.

TENDIDO CERO volvió a deleitarnos la medianoche del Sábado inspirado en que esa tarde Alejandro Talavante se encerraría con 6 toros en el Monumental de Las Ventas madrileña. Eso indujo al recuerdo de las veces que la hazaña se ha producido en la plaza taurina más importante universalmente. Fue la décima quinta vez que eso sucedía. Al redactar estos párrafos ignoro la suerte del torero, qué pasó, triunfó o fracasó. Fueron recordados Andrés Vásquez, quien lidió 6 morlacos en 1970. En 1986 lo hizo Ruiz Miguel, saliendo a hombros por la puerta grande. El tercero en atreverse fue El Niño de la Capea, en 1988, con un encierro de Victorino Martín. Fue una tarde redonda, con un triunfo rotundo por la impresionante tanda de naturales, que también lo hizo salir a hombros. Aún se habla en los madriles del trasteo de Roberto Domínguez, en 1989. Un faenón colosal a un animal de Victorino Martín. Torerazo le gritaron a Roberto Domínguez y lo sacaron hasta la calle de Alcalá. En 1998 le tocó el gesto a Manuel Caballero. Los aficionados no han echado al olvido las majestuosas verónicas y el valor derrochado por el diestro. También lo sacaron de Las Ventas en andas. El programa siguió con tópicos de la Fiesta Brava y yo recordé que mi última presencia taurina fue viendo a Morante de la Puebla matando 6, igualmente, pero fue una tarde gris porque el ganado fue un fiasco y no permitió el lucimiento del matador. Eso fue hace exactamente 5 años, en la Monumental de la ciudad del Oso y del Madroño. El documental fue rematado por la nostalgia de lo que fue el Madrid de los años sesenta, los fenomenales toreros del momento y escenas que permanecen en nuestras memorias. Vimos en las barreras a Ernest Hemingway, Sara Montiel, el Príncipe Rainiero y Grace Kelly, Orson Welles, Ava Gardner, Carmen Sevilla, Lauren Bacall, Concha Márquez Piquer, Gregorio Corrochano, Domingo Ortega y Lola Flores no podía faltar. Merecía salir a hombros el “Tendido Cero”.

¿LA FOTO DE LA COLUMNA? Una imagen de nuestra amada Virgen María Auxiliadora, patrona salesiana, cuya conmemoración ocurrirá mañana, 24. Un obsequio para quienes pertenecen a esa familia. Una congregación fuera de serie, de la cual nos vanagloriamos. Una insigne salvadora.

MIGUEL CABRERA tiene hablando de pelota hasta a los que no han concurrido a un stadium. Ciertamente su explosivo swing hace pensar que podría darse el fenómeno de una segunda Triple Corona consecutivamente, que no ha sucedido aún. Y de ganar esa Triple Corona en seguidilla lo catapultaría a otro Más Valioso de la Liga Americana, que tampoco ha ocurrido. Aficionados que no vieron a Hank Greenberg, el sluger más importante que ha jugado con Detroit me preguntan si Miguel será capaz, esta temporada, de superar matemáticamente a Hank, quien fue DOS veces el Más Valioso del mismo circuito, con la particularidad de ser el Más Valioso defendiendo dos posiciones diferentes: en el outfield y en primera base. Es un caso único. Hank Greenberg lo fue en 1935 y en 1940. Hank Greenberg terminó su carrera con 313 de promedio, durante 13 campañas. En total disparó 331 cuadrangulares, bateó sobre los 300 en 9 ocasiones, seis veces empujó 100 o más carreras. En la campaña de 1937, Hank empujó la friolera de 183 carreras. Y en 1938, al siguiente, sacudió 58 cuadrangulares, a dos del récord del Bambino Ruth. Greenberg medía 6 pies y 3 pulgadas y pesaba 210 libras. Su temporada deslumbrante fue la de 1940, de 195 hits, 41 jonrones, 50 tubeyes, 150 empujadas y average de bateo de 340. Colosal ciertamente. ¿Cuál sería la diferencia entre aquel Hank Greenberg y el maracayero? Qué Cabrerita no se enfrenta actualmente a los lanzadores que sí lo hizo Hank Greenberg. De los peloteros venezolanos que alinean actualmente en “grandes ligas” cuando Hank Greenberg a lo sumo Miguel Cabrera y dos más hubiesen viajado en tren y autobús. Los de hoy se desplazan en súper aviones, jets, de 900 kilómetros por hora. ¿Cuánto echaría Greenberg por ir de Detroit a Nueva York? Y los bateadores no usaban guantines y tampoco cascos protectores en la cabeza. Saquen ustedes sus conclusiones. ¡AHÍ QUEDA ESO! El Coronel Luis Alfonso Dávila dio una estupenda entrevista en el semanario La Razón. Afirma que si Chávez hubiera tenido la certeza de que iba a morir, no habría designado sucesor a Nicolás Maduro. “Chávez pensó que lo iban a parapetear en Cuba”. “Chávez me planteó la posibilidad de darse un autogolpe y le dije que no”. Y ratifica que los militares son leales hasta el día en que dejan de serlo. “Hay descontento en la FAN”, remató. Y coincide con el General Antonio Rivero, de que hay cubanos para rato en la institución castrense. ¡Se cansa uno!

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