Para Mallorca se fue Mariadelina

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Hay una canción de Alberto Cortez que dice “Cuando un amigo se va queda un espacio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo”. Y ese sentimiento lo experimentaron todos los más cercanos a Mariadelina Zobel, quien emprendió un nuevo e importante capítulo de su vida, lo que ha implicado también un cambio de domicilio, pues a partir de ahora su residencia estará en Palma de Mallorca.

Para desearle la mejor de las suertes, su amiga, Ángela Oráa, invitó a una velada que contó con los más entrañables de Mariadelina, la “Gurú creativa”, como también le dicen sus íntimos, ya que ese es el nombre de la firma que preside y cuyo trabajo está dedicada al mundo corporativo.

Junto a Ángela estuvo su madre, Josefina de Oráa, una dama sin estridencias, amable y detallista. Entre las dos procuraron que tanto la agasajada como los otros invitados lo pasaran de lo mejor. De los vinos estuvo pendiente Ángela, pues su afición a esta bebida la han llevado a estudiar y a depurar su paladar.

Fernando Arellano, chef marroquí, que en sus viajes a Venezuela no sólo descubrió sazones e ingrediente, sino también el amor, agradeció las atenciones hacia él y para Mariadelina, ahora su novia.

Por ellos se brindó en repetidas ocasiones. La nostalgia de la partida no se ha sentido, gracias a las redes sociales ya que a través de ellas la agasajada se ha encargado de mostrar su nueva casa y ha causado envidia entre sus seguidores cada vez que envía una foto con los condumios del mercado y hasta presentó a su nueva gata, la mallorquina Endora.

Anuncios