“Es enriquecedor trabajar para niños”

Alexandra Azpúrua de Leret, diseñadora de EPK, conjuga carrera y pasión en su empresa familiar / Cortesía EPK

Alexandra Azpúrua de Leret, diseñadora de EPK, conjuga carrera y pasión en su empresa familiar / Cortesía EPK

Creatividad y emprendimiento son dos palabras que describen el trabajo de Alexandra Azpúrua de Leret. Junto con su esposo, el francés Patrick Leret, comenzó con 2 tiendas de El Principito –ahora EPK– en Caracas. Hoy la marca de ropa infantil está presente en 14 países de 3 continentes.

Azpúrua de Leret ha demostrado que el buen diseño es un lenguaje universal y que si se ofrece a precios asequibles se puede lograr la combinación perfecta para el éxito.

­—¿Cómo nació el proyecto de EPK?

—Después de varios años de experiencia en el mercado de la moda infantil, mi esposo vio la necesidad de que en Venezuela existiera un concepto que combinara buena calidad y buen diseño, pero sobre todo, buen precio.

—¿Cómo fue el paso de El Principito a EPK?

—Recuerdo que después tener clara la idea del tipo de negocio que sería EPK, un día mi esposo me preguntó si estaba lista para diseñar. El éxito de esa primera colección fue un motor. Cuando empezamos a abrir franquicias en otros países debimos resumir el nombre, porque en algunos sitios estaba registrado por el famoso cuento del mismo nombre del autor francés Antoine de Saint-Exupery. Sin embargo, el cambio a EPK (El Principito Kids) fue muy positivo, pues es rápido y fácil de pronunciar en todos los idiomas.

—¿Por qué centrarse en una línea sólo para niños?

—Fue en el sector de niños en el que Patrick tuvo la visión de que había un vacío, que con mucho trabajo y dedicación logramos llenar. Es una gran satisfacción y muy enriquecedor trabajar para niños. Son tantas las áreas en las que todavía podemos innovar y crecer que preferimos dedicarles toda nuestra atención para seguir manteniendo ese primer lugar que nos ha dado nuestra clientela.

—Usted vivió en París. ¿Qué tomó de esa experiencia para incorporar a su marca de ropa infantil?

—París fue para mí una escuela de diseño. Estudié Administración en la Universidad Metropolitana, en Caracas, lo cual me dio una excelente formación y disciplina para aplicar en mi trabajo, pero como muchos diseñadores reconocidos nunca estudié diseño. Me casé, me fui a vivir a París y nacieron mis primeros dos hijos. Allá hice cursos maravillosos, iba continuamente a exposiciones, salones y seminarios todos relacionados con diseño de interiores. En las tardes llevaba a mis hijos Edouard y Andrea a los parques infantiles, allí comenzó mi gran interés por la moda infantil. Los niños franceses son elegantísimos. Son sencillos pero los visten con combinaciones espectaculares.

—EPK es una marca posicionada en América Latina. ¿Cómo se adaptan a lugares tan diferentes con un mismo producto?

—Nuestro concepto es el mismo en todos los países. Parte de las exigencias para otorgar una franquicia es mantener la imagen de la marca intacta, que debe ser la misma en cualquier parte del mundo. Sin embargo, debemos tener flexibilidad con ciertas fechas importantes que no coinciden en todos los países. Los productos son los mismos, pero cada país tiene la potestad de comprar o no cada una de las 800 referencias que ofrecemos por colección. Por eso, un lugar con clima caliente puede dejar de comprar las piezas más invernales o un país donde un color no gusta tanto puede omitir las piezas de ese tono o encargar pocas cantidades.

—¿Cómo conjuga la administración de empresas y el diseño de modas?

—Mi carrera y mi tesis en gerencia por excepción han tenido gran influencia en mi trabajo como diseñadora. Me he rodeado de un excelente equipo de jóvenes profesionales que son la clave del buen resultado de EPK. Para tener tiempo de investigar, innovar y diseñar no sólo ropa infantil, sino también vitrinas, tiendas, eventos y la imagen de la marca es imprescindible contar con un gran equipo capacitado y eficiente que sólo consulte cuando algo se sale de los criterios establecidos.

—¿Qué la diferencia de otros diseñadores dedicados al mismo ámbito?

—¡Mi equipo! Trabajamos en algo que nos apasiona y nos emociona todos los días: una mezcla de novedad, calidad, diseño y el mejor precio.

—Sigue viviendo en el país, ¿qué la hace seguir apostando por Venezuela?

—Vivo en Venezuela porque adoro mi país y a mi esposo francés le fascina el  espectacular clima y su gente siempre acogedora. Además nos dedicamos a EPK donde tenemos una clientela que nos motiva a seguir trabajando cada día más.

—Si pudiera destinar parte de sus ingresos a una causa, ¿cuál sería?

—Siempre a causas que estén dedicadas a  la alimentación, la salud y la educación de los niños.

—¿Cuál es su próxima meta?

—Institutos de estudio donde se enseñe atención al cliente y se trasmita la importancia de buscar la excelencia en cualquier tarea en la vida.

—Este 14 de mayo EPK tendrá un desfile. ¿Cuál es el motivo del evento?

—Desde hace casi ocho años EPK invierte en un desfile especial en la Quinta La Esmeralda para presentar la colección Otoño-Invierno, pero sobre todo para permitirle a la Fundación contra la Parálisis Infantil  recolectar fondos a beneficio del  Hospital Ortopédico  Infantil. Los puestos para este desfile son para todos aquellos que decidan contribuir con tan noble causa. Como novedad, también organizamos para este mes un desfile en el que mostremos la colección México Primavera-Verano 2013, con la idea es ver desfilar a todos los hijos y nietos, de entre 3 y 12 años de edad, de todos los colaboradores de EPK que así lo desearan.

Pensando rápido:

Un color: cambian con las temporadas. Para esta primavera verde; para el verano, blanco

Una manía: El iPhone

Un defecto: Hablar mucho y rápido

Un libro: El Éxito no llega por casualidad, de Lair Ribeiro

Una ciudad: tres: Caracas, París y Nueva York

Un pecado: No dedicarle a cada una de las personas queridas el tiempo que se merecen

mjorge@el-nacional.com

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