Máxima marca una era de elegancia

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Si Máxima de Holanda convenció en la selección de los trajes utilizados para los actos de la entronización de Guillermo Alejandro, como rey de Holanda, los diseñadores elegidos, el holandés Jan Taminiau y el belga Edouard Vermeulen, entraron en el hall de la fama.

La crítica no celebró con entusiasmo la elección para el primer compromiso del traje prêt-à-porter de la colección 2006 de Valentino, aunque el rojo es un tono que le va muy bien. Destacó la tiara de diamantes que perteneció a la reina Emma y cuyas piedras proceden de un collar de la citada soberana. Para la abdicación llevó un modelo de Edouard Vermeulen. Por ser más temprano se vistió de rosa viejo. El diseñador puso el punto focal en el gran lazo del hombro izquierdo y en la falda con aplicaciones en plata. Los aplausos se los llevaron los dos atuendos de Jan Taminiau. El azul añil bordado en cristales y capa para la entronización fue concebido con la intención de dar solemnidad y reforzar el carácter de Estado de la ceremonia. Lo acompañó con la corona de diamantes de la reina Emma. Para la primera foto oficial, Máxima un modelo imponente en vino tinto.