La frágil realidad en la obra plástica de Roberto Obregón

Ariel Jiménez es el curador de la antología más completa del artista, titulada “El elocuente silencio de las formas, que se expondrá en la sala Mendoza, ubicada en la Universidad Metropolitana.

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El tiempo, el ser humano, las situaciones, en su máxima fragilidad, amenazados por la muerte. Es este el leit motiv de Roberto Obregón (Colombia, 1946-Venezuela, 2003), cuya obra estará en una exposición titulada El elocuente silencio de las formas, a partir de este domingo 5 de mayo, a las 11:00 am, en la sala Mendoza (Unimet).

El curador Ariel Jiménez explica que se trata de la primera y más completa exposición antológica del artista, desde su período inicial, hasta las piezas que realizó poco antes de morir.

“El público verá su período figurativo (1964-1967), que es cuando hace sus dos primeras exposiciones, la del Centro de Bellas Artes de Maracaibo, y la segunda (20 pinturas), en la galería XX2, de Caracas. Luego sus Crónicas, el inicio de su obra madura, entre 1974-1975, que son paisajes, rosas y autorretratos. Las Disecciones reales, formales. Las Niágaras y por último, las Masadas, una de sus últimas series, incluyendo obras de 2002″, explica el curador.

Jiménez apunta que uno de los principales atractivos de la muestra es una serie que, a su juicio, muy pocas personas conocen: “yo la llamé Imágenes pop, una lata de Coca-Cola aplastada o un emblema muy a lo Andy Warhol de la misma marca pero con el alfabeto hebreo, o sea, que hay allí un conjunto de imágenes pop que va a ser un descubrimiento para el público”. Igualmente, el visitante tendrá acceso a cuadernos de anotaciones, bocetos, todo lo que constituye el proceso previo a la obra acabada.

Esta exposición se enmarca en una muestra mayor, titulada Nuevos Vínculos. Selección de obras de la Trigésima Bienal De Sao Paulo. La inminencia de las Poéticas. El circuito que se establecerá en la sala Mendoza, La Caja de Centro Cultural Chacao y Hacienda La Trinidad Parque Cultural, presentará “enlaces actuales, intercambios propios y cartografías resonantes”, según una nota de prensa. “Junto a los artistas venezolanos presentes en la Bienal, se exhibirán obras de otros autores de diversas latitudes capaces de producir vinculaciones constelares con ellos”.

Vale recordar que la Trigésima edición de la Bienal de Sao Paulo se celebró entre el 7 de septiembre y el 9 de diciembre de 2012. En esa oportunidad, fueron incluidas obras de 111 artistas por la curaduría, que estuvo dirigida por el venezolano Luis Pérez-Oramas.

La muerte amenazante

Ariel Jiménez desglosa la obra de Obregón. “En pleno período de los años 70 cuando dominan los lenguajes modernos, los abstracto-cinéticos, por una parte, es decir, la invención de formas; o bien los lenguajes como los de El Techo de la Ballena, los artistas de dimensión política, unos y otros voluntaristas, positivos, que quieren cambiar al mundo; Roberto Obregón aparece con una obra frágil, que introduce la amenaza de la muerte en el imaginario venezolano y eso es tremendamente importante”.

Tras publicar conversaciones con Jesús Soto, el curador se interesa por la obra de Obregón. Trazando una línea entre ambos piensa que “hay una preocupación por el tiempo desde dos perspectivas diferentes… Entre Soto y Obregón se podría dibujar un pasaje de las dos Venezuelas que hemos vivido, la moderna y la de hoy, que es una realidad amenazada”.